Estimados Profesores, Disertantes y personas interesadas:
Luego de nueve meses de lucha para lograr que el Congreso Internacional Río Shiatsu 2012 fuera un suceso, nos vimos lamentablemente obligados a comunicar su postergación.
Como presidente de la Asociación Brasilera de Shiatsu y organizador central del evento, asumo la total responsabilidad por la falta de comunicación y creación de expectativas.
No puedo dejar de hacer público lo que ocurrió en este tiempo, obstáculos diversos que buscamos evitar y que han sido la causa que nos lleva a tomar la presente actitud.
ABRASHI es una asociación nueva, sin fines comerciales, no está ligada a corporaciones, instituciones privadas, escuelas ni estilos de Shiatsu específicos. Fue constituida a través de muchas conversaciones con personas de diversas partes del país. En Abril de este año, tuvimos nuestra asamblea constituyente, luego de muchas conversaciones sobre la forma de funcionamiento que garantizaría idoneidad, imparcialidad y transparencia por parte de la Asociación, surgió la idea de un gran congreso internacional para cumplir con diversos objetivos:
- Hacer conocer, al público brasilero, profesores reconocidos de Shiatsu, de todo el mundo.
- Lograr que el Shiatsu sea bien conocido en el medio terapéutico.
- Posibilitar al público universitario volverse más conocedor del Shiatsu y sus beneficios.
- Permitir que los investigadores de Shiatsu publicaran sus trabajos por medio de un congreso oficial, con sello académico.
- Consolidar la integración de los practicantes de Shiatsu en el Brasil.
- Integrar al Brasil en el panorama internacional del Shiatsu.
- Dar un paso de gran importancia en la integración del Shiatsu en el ámbito internacional.
Obtuvimos rápidamente la simpatía de la Universidad Estacio de Sá, que se abrió para ser sede del evento. De la misma manera se contactaron profesores de todas partes y diseñamos una programación que reunía al mismo tiempo calidad, variedad y representatividad de estilos, países, técnicas, culturas, escuelas, etc. Resolvimos las cuestiones ligadas al alojamiento, creamos un “post-evento” con la posibilidad de que los participantes permanecieran un poco más de tiempo y conocieran la ciudad de Río de Janeiro y su cultura. Diseñamos un arancel que permitiese pagar los costos del evento y al mismo tiempo fuera accesible, aun para las personas que estuviesen más distantes. El eventual retorno de excedentes sería para ABRASHI; estos fondos serían reinvertidos en proyectos sociales y en su infraestructura.
Sin embargo, si la buena intención no basta, un proyecto bien montado puede tampoco ser suficiente. A partir de ahí, comenzamos a tener problemas que produjeron demoras en el registro de la Asociación, ante los organismos oficiales; situación de la cual dependíamos para formalizar los contactos, los contratos con la Universidad, con las empresas que proveían la logística, con los profesores y finalmente, con el “corazón” de la cuestión, los patrocinadores cuyo aporte garantizaría la realización del congreso.
La situación, que debería haber llevado semanas, tomo 8 meses para ser concluida. Hicimos de todo para que los directores electos en Asamblea General pudiesen ser formalmente registrados en sus cargos, pero como cada uno de ellos es de un estado diferente, el gobierno no lo facilitó. Después de varias tentativas y gastos, para obtener documentación que luego resulto inútil, fue preciso cambiar a los profesionales que nos ofrecieron soporte jurídico y contable. Recién después de eso conseguimos, finalmente, nuestro registro.
A pesar del atraso, aun confiábamos. Era octubre y si todo resultaba bien, las inscripciones comenzarían ese mismo mes, lo que ofrecía bastante tiempo para que todo funcionase de la mejor manera. Con lo que no contamos fue que nuestro país, que viene ganando fama de “nuevo rico” en el mundo, nos ofreciera más de un mes de huelga bancaria, que impidió nuestra entrada en el sistema financiero para finalmente realizar la recaudación. El tiempo pasó, este organizador, que acá les relata lo ocurrido, precisó ausentarse y retornó a fines de noviembre, cerca de 15 días después del fin de la huelga.
Lo que sucedió a partir de ahí, fue una carrera desenfrenada para intentar revertir el atraso, con reuniones diversas del directorio, con algunas personas que nos apoyaban aquí, con las prestadoras de servicio, etc.,. Decidimos en la última semana, en reunión de directorio, de la Asociación Brasilera de Shiatsu, suspender el Congreso, pues aquí en el Brasil, especialmente en Río de Janeiro, diciembre y febrero (época de carnaval), es un periodo en que poco se puede hacer y ya no tendríamos tiempo de captar a los grandes patrocinadores y ofrecer el soporte adecuado a los delegados nacionales e internacionales.
Vale decir que, durante el tiempo en que el atraso y la desinformación pasaron a marcar el evento, tuvimos bajas de material humano, ligados o no al evento. Aclaro que si los coordinadores y delegados no pudieron ofrecer información adecuada a los interesados en el congreso, eso jamás debe ser atribuido a ellos, sino a nuestra dirección. Por el contrario, fueron muy buenos en sus tareas y nos reclamaron instrucciones todo el tiempo. Nosotros aguardábamos resultados externos a nosotros para concretar esa comunicación y creo que la esperanza diaria de que podríamos dar información positiva nos llevo a un silencio excesivo, indeseable y lamentable.
Sabemos que la noticia causará frustración, pero estamos empeñados en revertir el proceso. El próximo miércoles, ABRASHI se reunirá nacionalmente en Asamblea General Extraordinaria y, entre otros tópicos, discutirá el futuro del evento.
Por ahora, concluyo diciendo que la meta de la Asociación Brasilera de Shiatsu continua siendo la promoción de la técnica y la integración entre sus practicantes, y que haremos un gran esfuerzo para lograr que 2012 sea un año lleno de conquistas y sorpresas para el Shiatsu, en el Brasil y en las relaciones de Brasil con los demás países.
Atentamente,
Arnaldo V. Carvalho
Associação Brasileira de Shiatsu